lunes, 8 de diciembre de 2008

Oleaje

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

ISO 100.  f/8.  1/50s.  Focal 14mm. Prioridad apertura. Sin flash. Sin trípode.

Oleaje del pasado sábado en San Sebastián, en la confluencia del mar con la desembocadura del Río Urumea.

12 comentarios:

Amig@mi@ dijo...

¿De dónde viene su fuerza? ¿De dónde su bravura?
¿Quién maneja los incomprensibles movimientos de las olas?
¿Hay alguien empujando con fuerza desde detrás?
De niña estas y otras preguntas acudían a mi mente cada vez que me aproximaba al mar...

http://mosaicoderetazos.blogspot.com/2008_03_01_archive.html

UN BESO

Vivian dijo...

Hola Carlos
¡Qué bien logradas esas olas rompiendo! Trato de imaginarlas a color y esta en B/N se antepone, muy buena.
En sí, no soy muy amante del mar porque le tengo “mi respeto”; pero no dejo de aceptar que es hermoso.
Un beso.

Carlos Velayos dijo...

Montse, no recordaba tu entrada. Quizá no entraba aún en tu blog. El oleaje para mí simboliza la fuerza irresistible que nos zarandea aleatoriamente, sin un fin, sin animosidad pero sin compasión, como a veces nos ocurre en nuestra propia vida.

Vivian, ¿una cubana que no es amante del mar?, ¡ay chiquilla!, por eso emigraste a la Argentina...

Besos a las dos. ;-)

Vivian dijo...

Ahhhh… ¿Cubana amante del mar? ¡Porque tú no viste los tiburones que sacan los pescadores al amanecer!
En Cuba trabajaba en una clínica que estaba cerca del Malecón, y cuando iba en el turno de la mañana, veía en la orilla de los arrecifes todo lo que éstos, los pescadores, habían sacado. Sí, bichos feísimos; especialmente los tiburones bebés (cachalotes) que tienen los dientes medios para afuera. Desde entonces, cuando voy a la playa siempre dejo que haya gente más atrás… ¡Por si viene un tiburón! (Estoy hablando en serio)
¡Cómo me hubiera gustado tener una cámara en Cuba! Igual, allá no hay Internet; así que no sé a quién se las iba a mostrar; tampoco computadoras para los cubanos ya que por el precio son inaccesibles.
Ya verás, la próxima vez que te bañes en el mar y un alga te roce la pierna, seguramente saldrás corriendo porque te acordarás de los cachalotes; es un proceso psíquico, ahora te metí miedo.
Esto parece una carta, mejor me voy a buscar las cosas para viajar mañana por trabajo. Más tarde contesto lo del cumple.
Un beso.

Miguel Emele dijo...

Hola, Carlos. Una panorámica estupenda. Los tonos grises han sintetizado la imagen centrando todo su poder en la fuerza de los elementos. La composición es magnífica y tiene mucha profundidad al extenderse a lo largo de la diagonal que describe la ola principal. Una imagen realmente dinámica y llena de fuerza. Te felicito por este gran acierto, has sabido captar muy bien la bravura de ese mar tan impresionante. Saludos.

Ana Mª Capó Camps dijo...

Que passion le dan estas olas a la imagen! me gusta mucho el blanco y negro.

Carlos Velayos dijo...

Vivian, del miedo a los tiburones me curó Spielberg hace años... Cuando conseguí meterme en el mar después de ver su película espanté todos los fantasmas...

Miguel, caramba, gracias...

Ana María, realmente a este foto le queda bien el B/N. El día era nublado y oscuro, y los colores estaban muy desvaídos.

Gracias a los tres. ;-)

Inigo dijo...

Me encantan este tipo de fotografias,siempre encuetras algo nuevo en ellas.

Un saludo

Antona dijo...

Impresionante imagen y el blanco y negro, te quedó de lujo.
Felicidades

salu2

Amig@mi@ dijo...

También...
Besos

Mariluz dijo...

Muy bien captado ese mar embravecido, me gusta el B/N.
Un saludo, Carlos!

Txamo dijo...

Carlos, simplemente PRECIOSA.
Soy escueto, pero es que siempre me dejas sin palabras con tus fotos.